
Nikon D300
50 mm
f/5.6
1/60 s
ISO400
EXP 0
Para la entrada de hoy, 26 de febrero de 2026, recupero esta imagen de mi archivo para rendir homenaje a uno de los frutos secos más adictivos y fotografiados: el pistacho.
En esta toma, he querido resaltar la belleza de lo sencillo. Me encanta el contraste tonal entre el verde suave del cuenco y la textura terrosa y agrietada de las cáscaras. Cada pistacho es diferente; algunos cerrados como un secreto, otros entreabiertos dejando asomar ese corazón verde y violáceo tan característico. Es una fotografía que apela directamente al tacto y al paladar, evocando ese sonido «clac» tan satisfactorio al abrirlos.
Más allá de ser un snack delicioso, el pistacho es una joya nutricional y un ingrediente fundamental en la repostería de medio mundo. Capturarlos así, en grupo, crea un patrón de formas orgánicas que resulta casi hipnótico. Un pequeño placer visual para celebrar su día internacional.
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