
Nikon D300
165 mm
f/6.3
1/500 s
ISO200
EXP 0
Para la entrada de hoy, rescato de mi archivo esta captura realizada en la Réserve Africaine de Sigean. Se trata de un asno salvaje somalí, una especie tan bella como escasa, reconocible al instante por esas características rayas negras en sus patas que nos recuerdan a las de una cebra.
La fotografía resalta la silueta estilizada del animal mientras pasta tranquilamente bajo la luz del sol. Me gusta especialmente el contraste entre su pelaje grisáceo y las texturas del suelo terroso, así como el fondo de ramas entrelazadas que le da un aire de profundidad y refugio natural. Es una imagen que transmite una gran sensación de calma y equilibrio; un momento de introspección animal en medio de su hábitat.
Recuperar fotos de archivo es siempre un ejercicio de memoria visual. Nos permite volver a disfrutar de encuentros con especies únicas y valorar el esfuerzo de conservación de estos santuarios de vida salvaje.








