
Nikon D300
50 mm
f/5.6
1/100 s
ISO200
EXP 0
Hoy, 30 de enero, el calendario gastronómico nos invita a pecar un poco: es el Día Internacional del Croissant. Para la entrada de hoy, he rescatado de mi archivo esta imagen que es un auténtico festival para el paladar.
La fotografía captura esa textura inconfundible del buen hojaldre: crujiente por fuera, tierno por dentro y con ese brillo dorado que solo da la mantequilla de calidad. En la bandeja, los mini croissants comparten protagonismo con unas tentadoras napolitanas de chocolate y esas flautas espolvoreadas con azúcar glas que parecen recién salidas del horno.
Más allá del dulce, esta foto me transporta a esos desayunos sin prisas, quizás en una terraza o tras una buena sesión de fotos matutina. Es un recordatorio de que los pequeños placeres, como un buen café acompañado de una pieza de bollería artesanal, son los que a menudo dan el mejor sabor al día. ¡Feliz y dulce viernes a todos!








