
Panasonic Lumix TZ99
17.5 mm
f/5
1/200 s
ISO80
EXP 0.3
Para la fotografía de hoy, 13 de marzo, nos situamos a orillas del río Congost en su tramo por La Garriga. Tras las lluvias de las últimas semanas, el río baja con una fuerza renovada, regalándonos rincones donde el sonido del agua al caer se convierte en la mejor banda sonora posible.
Lo que más me atrae de esta captura es el contraste de texturas. Por un lado, la solidez eterna de los muros de piedra y los cantos rodados que contienen el cauce; por otro, la efervescencia blanca del agua al romper en la pequeña cascada. Me gusta cómo la vegetación, todavía con ese verde tierno de abril, asoma entre las rocas, suavizando el paisaje y recordándonos que estamos en pleno corazón de la primavera en el Vallès.
Es una imagen que transmite frescura y fluidez. A veces, basta con acercarse al cauce de un río para desconectar del ruido urbano y reconectar con el ritmo natural de nuestro entorno. Un pequeño oasis de calma y naturaleza a un paso de casa.